PROPUESTA METODOLOGICA PARA EVALUAR EL GASTO PÚBLICO: INDICADORES DE CALIDAD Y EFICIENCIA

Luis Riquelme Contreras

Ingeniero Comercial Mención Economía, Diplomado en Evaluación de Proyectos y en Gerencia Pública, Magíster en Gestión y Políticas Públicas por la Universidad de Chile (2006). Se desempeña como Analista de Presupuestos en la Dirección de Presupuesto del Ministerio de Hacienda de Chile.

 

I.-      INTRODUCCIÓN

 

La evolución de la sociedad ha girado en relación a algunos elementos básicos tales como: ¿Cómo influye el Estado en la economía?, ¿Qué debe hacer el Estado?, ¿por qué realiza el sector público algunas actividades y el sector privado otras?, ¿es eficiente el Estado?, ¿Cuál es el tamaño óptimo del Estado?, ¿Cómo se compone la función de producción del Estado?, etc.

 

En la actualidad pareciera haber consenso en relación a que el Estado cumple determinadas funciones dentro de la sociedad. Atrás ha quedado la discusión sobre si el Estado debe o no participar en los asuntos de la sociedad. En la actualidad se reconocen como funciones del Estado la asignación eficiente de recursos, la redistribución del ingreso, la estabilización de la actividad económica, y el fomento del crecimiento y del empleo[1].

 

Toda vez que está claro que el Estado debe cumplir ciertas funciones, estas deben realizarse en forma adecuada, considerando además que el Estado debe rendir cuenta ante la ciudadanía. Por esto, en los últimos años han tomado relevancia conceptos tales como gestión pública, eficiencia y calidad del gasto,  productividad del sector público, accountability, entre otros.

 

Si bien el país ha progresado, parece razonable aspirar a alcanzar los estándares observados en países más desarrollados, especialmente la OECD[2]. Es importante saber como está Chile respecto a este grupo de países, principalmente, en términos de productividad del Estado, calidad y eficiencia de este, y gestión pública.

En estos progresos, hay diversas instituciones que han jugado un rol clave en la modernización del Estado. Una de ellas es la Dirección de Presupuestos del Ministerio de Hacienda (Dipres), la cual ha venido implementando nuevos instrumentos para una mejor asignación y uso de los recursos públicos, asociados con el concepto de “Presupuesto por Resultados”. Este documento analiza las nuevas herramientas de gestión pública desarrolladas desde la Dipres en los últimos años, herramientas que al mejorar la asignación y el uso de los recursos públicos, deberían a su vez, arrojar mejores resultados en los productos generados por el gasto público en diferentes áreas: mejores indicadores de salud, educación, vivienda, etc.

 

En los capítulos siguientes, se expone un análisis comparativo de la productividad del sector público de Chile (entendida como calidad y eficiencia del Estado), mediante la metodología desarrollada por el European Central Bank[3]. Se construyen indicadores de calidad y de eficiencia para Chile y se comparan con los países de la OECD. Estos indicadores se componen a la vez de subindicadores sectoriales que miden la calidad y eficiencia de áreas como la administración pública, salud, educación, infraestructura y variables macroeconómicas.

 

La metodología del trabajo del “European Central Bank” ocupa bases de datos bastante confiables como las del Word Economic Forum, WDI[4], entre otras. En el caso de Chile, en general se utilizan las mismas bases de datos que ocupó el European Central Bank, por lo que los resultados son comparables y confiables.

II.- HERRAMIENTAS DE GESTIÓN PÚBLICA Y FINANCIERA DESARROLLADAS POR DIPRES

 

 

La Dirección de Presupuestos del Ministerio de Hacienda de Chile (Dipres) ha jugado un rol clave en la modernización de la gestión pública y financiera. En la década de los 90s. se comienzan a desarrollar en dicha institución, instrumentos de evaluación y control de gestión en el presupuesto, proceso que ha permitido disponer de un modelo de evaluación y seguimiento del desempeño de la gestión presupuestaria, apuntando al concepto de presupuesto por resultados.

 

En este contexto, cabe destacar los avances alcanzados en las siguientes áreas:

 

i) Eficiencia macroeconómica

ii) El sistema de control de gestión ligado al presupuesto

iii) El desarrollo del Sistema de Información para la Gestión Financiera del Estado.

 

i) Eficiencia Macroeconómica

 

En este ámbito, un elemento que ha sido destacado por muchos países  (especialmente desarrollados), fue la creación del “Balance Estructural”, con el objetivo de sentar una base para establecer una regla de política fiscal. Otras herramientas desarrolladas en este ámbito, han sido el desarrollo de un marco presupuestario de mediano plazo (programa financiero), cambio a base “devengado”, utilización del manual de estadísticas del Fondo Monetario, y la gestión de activos y pasivos financieros, entre otros:

 

1) Balance Estructural

Desarrollado como respuesta a la búsqueda de indicadores de política fiscal (año 2000). Básicamente, estima el comportamiento del balance fiscal suponiendo que las variables más relevantes (precio de cobre, PIB de tendencia), se encuentran en su equilibrio de largo plazo. Lo anterior arroja un resultado fiscal, que originalmente fue determinado como un superávit estructural equivalente al 1% del PIB.

 

2) Programa Financiero de Mediano Plazo

Si bien, se encuentra establecido en la Ley de Administración Financiera (2001), se “oficializa” en el año 2001, publicándose en el informe anual de finanzas públicas, proyectando el gasto público para 3 años, lo que permite visualizar el comportamiento fiscal de mediano plazo. Este ejercicio se realizaba antes solo internamente.

 

3) Gestión de Activos y Pasivos Financieros

En el año 2002, se creó la División de Finanzas Públicas, encargada principalmente de optimizar los saldos de caja en el sector público, obteniendo rentabilidad en el mercado de capitales en activos libres de riesgo,

 

ii) Sistema de Control de Gestión ligado al Presupuesto

 

Los instrumentos desarrollados, además de estar todos integrados al proceso presupuestario generan una sinergia derivada de los elementos conceptuales de sus diseños y de los procedimientos que ordenan su implementación. Actualmente, se publican los resultados de la aplicación de estas herramientas:

 

 

 

1) Indicadores de Desempeño

La incorporación de indicadores y metas de desempeño al proceso presupuestario se inició en el año 1994 con el objeto de disponer de información del desempeño de las instituciones y enriquecer el análisis en la formulación del presupuesto y su discusión en el Congreso Nacional.

 

Los indicadores de desempeño son un instrumento que entrega información cuantitativa respecto al logro o resultado en la entrega de los productos (bienes y/o servicios) generados por cada institución, pudiendo cubrir aspectos cuantitativos o cualitativos de este logro. Es una expresión que establece una relación entre 2 o mas variables, la que comparada con períodos anteriores, productos similares o una meta o compromiso, permite evaluar desempeño. Este sistema cuenta con los incentivos de los programas de mejoramiento de gestión (PMG) que incluyen la planificación estratégica y el control de gestión entre sus sistemas claves, y la retroalimentación proveniente de las evaluaciones de programas e instituciones.

 

A modo de ejemplo, el presupuesto del año 2005 incorporó 1.588 indicadores para 133 servicios públicos. El total de los indicadores se vinculan con el 88% de los productos provistos por las instituciones, cifra superior en 48 puntos respecto del año 2004:

Cuadro Nº 1:

Indicadores de desempeño año 2005

Dimensiones de evaluación

 

 

 

 

 

 

 

Funciones

Eficacia

Eficiencia

Economía

Calidad

Total

Porcentaje (%)

A. Funciones Generales

192

48

14

54

308

19,4

B. Funciones Sociales

435

70

133

183

821

51,7

C. Funciones Económicas

234

58

45

122

459

28,9

Total

861

176

192

359

1.588

100,0

Participación %

54,2

11,1

12,1

22,6

100,0

 

 

Fuente: Dipres

 

 

 

 

2) Evaluación de programas e institucional

 

Con el objeto de disponer de información que apoye la gestión, el análisis y toma de decisiones de la asignación de recursos públicos, a partir del año 1997 el gobierno ha incorporado diferentes líneas de evaluación ex – post. Inicialmente se incorporó la evaluación de programas públicos a través de la línea denominada Evaluación de Programas Gubernamentales (EPG), con posterioridad se incorporó las Evaluaciones de Impacto (EI) y más tarde la línea de evaluación institucional denominada Evaluación Comprehensiva del Gasto (ECG). Estas líneas han tenido su origen en protocolos suscritos en el Congreso con el objeto de mejorar la asignación y uso de los recursos públicos, y a partir del año 2003 también en las normas de administración financiera del Estado.

 

Hasta el año 2004 se habían evaluado un total de 168 programas públicos, 158 de la línea EPG y 10 evaluaciones de impacto, y 3 evaluaciones comprehensiva del gasto.

 

La línea EPG se ha basado en la metodología de marco lógico utilizada por organismos multilaterales de desarrollo, como el Banco Mundial y el BID. Dicha metodología se centra en identificar los objetivos de los programas y luego determinar la consistencia de su diseño y resultados con esos objetivos. De este modo, permite que, sobre la base de los antecedentes e información existente, se concluyan juicios evaluativos de los principales aspectos del desempeño de los programas de un plazo y costos razonables.

 

Considerando, que en general, la metodología del marco lógico utilizada por la línea EPG es aplicada haciendo uso de la información disponible por el programa y en un período de tiempo relativamente corto, algunos juicios evaluativos sobre resultados finales de los programas muchas veces no son conclusivos. Atendiendo a lo anterior, a partir del año 2001 se incorporó la línea de trabajo consistente en Evaluaciones de Impacto de Programas Públicos en las que se utilizan instrumentos y metodologías más complejas de recolección y análisis de información.

 

Por otro lado, la línea de Evaluación Comprehensiva del Gasto iniciada en el año 2002 tiene por objeto evaluar el conjunto de políticas, programas y procedimientos que administra una institución, sea ésta un Ministerio o un servicio público parte de este. Lo anterior implica evaluar la racionalidad de la estructura institucional y la distribución de funciones entre las distintas unidades de trabajo, así como también la eficacia, eficiencia y economía en el uso de los recursos institucionales.

 

El diseño de las 3 líneas de evaluación se basa en requisitos o principios comunes, estos son:

      Ser independientes

      Confiables

      Públicas

      Pertinentes

      Eficientes

      Oportunas

 

 

En los últimos años se han incorporado los resultados de las evaluaciones en el proceso presupuestario. Además, la evaluación de cada programa e institución incorpora como etapa final la presentación de recomendaciones en relación con las debilidades o insuficiencias identificadas. A partir del año 2000 las recomendaciones formuladas por los evaluadores son analizadas en el Ministerio de Hacienda en conjunto con la institución evaluada, con el objeto de precisar como y cuando estas serán incorporadas, identificar los espacios institucionales responsables (institución, Ministerio, otras instituciones públicas), y posibles restricciones legales y de recursos. El objetivo final es establecer, formalmente, compromisos institucionales de incorporación de recomendaciones en cada uno de los programas o instituciones evaluadas, los que posteriormente constituyen la base del seguimiento de los cambios que deban introducirse.

 

3) Fondo Concursable

Con el objeto de mejor información en el proceso presupuestario y mejorar la asignación de recursos públicos a nuevos programas, reformulaciones o ampliaciones sustantivas de ellos, facilitando así la disminución del carácter inercial del presupuesto, a comienzos de la presente década se incorporó un procedimiento denominado Fondo Central de Recursos para Prioridades Gubernamentales (Fondo Concursable). Este procedimiento  utilizó un formato  estándar de presentación de las iniciativas el que se incluye en la matriz de marco lógico. El Fondo Concursable solo se utilizó en los primeros años de la década de los 2000s (2000-2003).

 

4) Balance de Gestión Integral

Corresponden a balances que sirven de apoyo en el proceso de evaluación financiera y de gestión realizados por la Dirección de Presupuestos cada año, así como en la evaluación de la gestión financiera de los servicios públicos realizadas en las subcomisiones de presupuesto.

 

5) Ley del Nuevo Trato Laboral (2003)

Esta ley amplia y readecua las remuneraciones por desempeño, crea el Sistema de Alta Dirección Pública y la Dirección Nacional del Servicio Civil. Lo anterior implica, que una gran cantidad de Directivos Públicos serán elegidos mediante concursos abiertos.

                                                                                        

iii) Sistema de Información para la Gestión Financiera del Estado (SIGFE)

 

El SIGFE busca desarrollar e implementar un sistema de información único, integral y uniforme, de carácter dinámico, que buscar constituirse en una herramienta de apoyo efectivo para mejorar y dar mayor transparencia a la gestión financiera en el sector público, en los niveles: estratégico, sectorial e institucional, buscando superar las deficiencias en cuanto a la oportunidad, calidad y confiabilidad de la información contable y presupuestaria.

 

Este proyecto se inició durante el año 2000 producto de un acuerdo entre la Contraloría General de la República y la Dirección de Presupuestos del Ministerio de Hacienda, conformando un equipo de trabajo con el objetivo de definir los lineamientos conceptuales para un sistema de información de gestión financiera del gobierno central. En ese mismo año, este proyecto fue incluido en el protocolo de la Ley de Presupuestos del año 2001. En ese contexto, se iniciaron las negociaciones con el Banco Mundial para desarrollar un proyecto de desarrollo e implementación del sistema, el que se concretó a fines del año 2001.

 

La implementación actual del SIGFE incluye los módulos de presupuesto, programa de ejecución, compromisos, contabilidad, auxiliares contables y tesorería. Hasta el momento, la versión disponible reemplaza sistemas existentes que utilizan tecnologías más antiguas y provee de uno a los servicios que no cuentan con sistemas informáticos para la gestión financiera. Es una aplicación web, por lo que solo se requiere conexión a Internet, de acuerdo con el siguiente esquema:

 

 

 

 

En 2001 se inició un proceso de implementación selectivo con 5 instituciones y a mediados de 2003 se da la partida a la implantación masiva en los servicios que conforman el gobierno central. Durante el año 2004 se comenzaron ha incorporar, además, a los Servicios de Salud y sus hospitales dependientes. Los servicios, que ya poseen un sistema de información avanzado, se han incorporado al SIGFE en calidad de “homologados”, es decir, no han abandonado sus sistemas, sino que lo hacen “conversar” con el SIGFE. Tal es el caso de las Fuerzas Armadas.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

III.     CALIDAD Y EFICIENCIA DEL SECTOR PÚBLICO[5]

 

A continuación, se aplicará la metodología desarrollada por el European Central Bank[6], en el cual se construyen indicadores de calidad y de eficiencia para los países de la OECD, y para Chile, de manera de comparar sus indicadores y situación relativa para el año 2000.

 

La metodología del trabajo del “European Central Bank” ocupa bases de datos confiables como las del Word Economic Forum, WDI[7], entre otras. En el caso de Chile   se utilizan las mismas bases de datos, por lo que los resultados son comparables y confiables.

 

 

 3.1.- Calidad y Eficiencia del Sector Público

 

El rol del Estado ha ido evolucionando a través de la historia, y en las últimas décadas se han realizado numerosos estudios empíricos relacionados con el valor de la eficiencia de las actividades del sector público. Hay variada literatura asociada con la estabilización, focalización y distribución de los efectos del gasto público, privatizaciones, calidad de las instituciones públicas, como por ejemplo Mueller (1997), Persson and Tabellini (2001), Shleifer and Vishny (1998), Strauch and Von Hagen (2000), Tanzi and Schuknecht (1997, 2000), Rodrik (2000), etc.

 

La mayor parte de estos estudios empíricos, han concluido que el gasto público podría ser menor y más eficiente que el observado en la actualidad. Al respecto, el estudio de  Tanzi and Schuknecht (2000) hace un análisis acerca de la evolución del gasto público en los países de la OECD desde el siglo XIX, y se estudia el destino del gasto público, concluyendo que solo 1/3 de este se destina a las funciones básicas del Estado, mientras que el resto (2/3) se desvía hacia áreas donde no necesariamente debiera intervenir el Estado.  De lo anterior se concluye que no hay mucha eficiencia en el gasto público en los países de la OECD, y que este podría ser menor. El gasto público promedio en este grupo de países es en la actualidad de alrededor del 45% del PIB.

 

La calidad del sector público se puede definir como el producto de las actividades del sector público y la eficiencia como el producto obtenido en relación con los recursos empleados.

 

3.1.1.- Metodología

A continuación se definirán indicadores de calidad y eficiencia para el año 2000.

 

a) Indicadores de Calidad

La calidad del sector público depende de indicadores económicos y sociales, por lo que si existen i países y j áreas de calidad de gobierno, se puede determinar la calidad del sector público del país i, CSPi, mediante:

 

CSPi = SCSPij

 

Luego, se consideran 7 sub-indicadores de calidad del sector público:

 

 

Los indicadores de dividen en 2 grandes categorías, de oportunidad y los musgravianos[8].

 

Los indicadores de oportunidad se asocian con el rol del gobierno de proveer “oportunidades” en ámbitos claves de la economía: educación, salud, infraestructura pública, y en general con los servicios que entrega la administración pública. Al respecto, una buena administración pública asegura una calidad adecuada de la burocracia, adecuado nivel de la justicia, control de la corrupción. Además la administración pública debe promover el correcto funcionamiento de los mercados, garantizando oportunidades para todos los ciudadanos en los ámbitos mencionados. Los indicadores de oportunidad, además reflejan la calidad de la interacción de la política fiscal, el funcionamiento de los mercados y las oportunidades individuales que genera el sistema.

 

Los indicadores “Musgravianos” se refieren a los indicadores tradicionalmente estudiados y que se asocian con el desempeño macroeconómico del país. Al respecto, el primer indicador representa la distribución del ingreso. La estabilidad económica se asocia con la variabilidad del PIB en los últimos 10 años y la inflación promedio de los últimos 10 años. Finalmente, se encuentra el desempeño (performance) económico, desagregado en PIB per capita, crecimiento del PIB y el desempleo promedio de los últimos años.

 

A continuación se analizan en detalle los indicadores:

 

3.1.2.-Indicadores de Oportunidad

 

a) Administración

 

El indicador divide a la administración pública en 4 subindicadores: corrupción, burocracia, justicia y economía informal.

 

 

 

 

1) Corrupción

La corrupción generalmente reduce la efectividad y la calidad de las políticas económicas, distorsiona el diseño y la aplicación de las regulaciones, entraba el accionar de la justicia (Transparency Internacional, 1999). Diversas investigaciones sugieren que la corrupción puede tener un efecto muy negativo en los niveles de inversión, crecimiento, igualdad y bienestar de una economía (Mauro, 1995). Cuantificar los niveles de corrupción es una tarea compleja, los indicadores disponibles se basan en el uso de encuestas estandarizadas sobre percepciones de los niveles de corrupción. Por lo que, deben ser considerados únicamente como indicativos de los verdaderos niveles existentes.

 

Los indicadores de corrupción combinan 2 tipos de instrumentos: entrevistas estandarizadas a expertos de corrupción, que tienen la debilidad de representar las opiniones de pocos individuos, pero son muy precisas y permiten la comparación entre países. En segundo lugar, entrevistas a empresarios e inversionistas, que si bien son menos precisas ya que dependen de condiciones locales, tienen la ventaja de ser masivas y más representativas de la opinión general.  En la actualidad la comparación internacional se lleva a cabo principalmente a través del índice elaborado por Transparency International[9]:

 

 

 

 

 

 

Gráfico Nº 1:

Evolución Índice de Corrupción Chile

            Fuente: Elaboración propia en base a datos de Transparency Internacional.

 

Chile se ubica entre los países “menos corruptos” del mundo, es así como en el año 1998 se ubicó en lugar N° 20 con un índice de 6,8. En el año 2004 el índice subió a 7,5 manteniéndose en el ranking al lugar N°  20. El país se ubica sobre países de la OECD, tales como España, Portugal y Japón.

 

En el cálculo de los indicadores de calidad y cantidad para Chile, se utilizará el dato del WDI 2001.

 

2) Burocracia

Un elemento central dentro de la administración del Estado es la calidad de la burocracia. Desde hace Algunos años, surge el “New Public Management”, primero en los países desarrollados, y más recientemente en países en vías de desarrollo.  Esta tendencia internacional consiste principalmente en adquirir por parte de la administración pública herramientas de management que tradicionalmente han sido aplicadas en el sector privado.

 

Existen diferentes posiciones en relación con la aplicabilidad de las herramientas del management de la empresa privada en el sector público, que van desde que la administración pública es totalmente ajena al sector privado, hasta otras que dicen que las fronteras entre el sector público y el sector privado son borrosas.

El proceso de modernización del Estado debe ir acompañado de un proceso de crecimiento económico sostenido, para lo cual es necesario contar con las instituciones adecuadas, y funcionarios públicos competentes. Mejores instituciones están asociadas con mayor crecimiento y productividad (BID 1999, Kaufmann y Kray 2001, Beyer y Vergara 2002). De acuerdo con estándares internacionales de calidad de la burocracia, y los índices calculados por el Banco Mundial, la eficiencia del Estado chileno en cuanto a burocracia es levemente inferior al promedio de los países de la OECD, pero supera a países tales como Bélgica, Francia y Grecia:

 

Gráfico Nº 2:

Calidad de la Burocracia

Fuente: Elaboración propia en base a Estudio de Engel -Velasco (2004);

y datos del Banco Mundial.

 

En los últimos años, el índice de Chile de calidad de la burocracia se ha ido acercando a la OECD. En este trabajo, se utilizarán datos del World Economic Forum.

 

3) Calidad de la Justicia

La calidad de la justicia es importante para un adecuado funcionamiento de los mercados y correcto funcionamiento de las instituciones públicas y privadas. La justicia afecta la estructura legal de un país, los derechos de propiedad y por ende el crecimiento económico. Como ya fue mencionado, mejores instituciones ayudan al crecimiento y productividad, para lo cual, el Banco Mundial ha desarrollado indicadores tales como efectividad del gobierno, calidad del aparato regulatorio, estado de derecho, estabilidad política y otros que se componen de sub indicadores, dentro de los cuales se considera la calidad de la justicia.

 

Cuadro Nº 2:

Indicadores de Calidad de Gobierno

 

Chile

 

OECD

Indicador

1997/98

2000/01

2000/01

Voz/Accountability

69,5

70,7

92,1

Estabilidad Política

67,9

82,1

90

Efectividad del Gobierno

86

86,3

90,4

Calidad Regulatoria

90,4

92,9

88

Estado de Derecho

85,6

86,5

90,4

Control de Corrupción

84,6

90,1

90,1

                      Fuente: Estudio de Engel y Velasco (2004), Banco Mundial.

 

En el período analizado Chile ha mejorado en todos los indicadores considerados y que incluyen la calidad de la justicia a través de tales subindicadores, pero falta para llegar al promedio de la OECD, excepto en la calidad regulatoria, donde Chile tiene un nivel superior al mostrado por esos países.

 

En el estudio se utilizará para Chile, el indicador de calidad de la justicia desarrollado por el IMD[10], que corresponde a la misma base de datos de la OECD.

 

4) Economía Informal

La existencia de una economía informal afecta la calidad y eficiencia del gobierno debido a la existencia de costos de transacción. Por otro lado, definir y obtener datos acerca de la economía o sector informal no es trabajo fácil. Se puede hablar de informalidad en términos de empresas, trabajos, sistema impositivo, etc. En el presente trabajo se utilizará la definición asociada al mercado laboral informal.

 

Un problema por resolver de los países en desarrollo es el tamaño de sus sectores informales (Allen Schik, 1998). Es así como en los países de la OECD el sector informal llega a alrededor del 15% del PIB, en Chile según algunos cálculos superaría el 35%, cifra muy por encima de lo observado en las economías más avanzadas.

 

En el caso de Chile se utilizará el dato encontrado en Schneider (2002), misma fuente utilizada en el estudio de la OECD.

 

Schneider define economía informal como las actividades relacionadas con la producción de bienes y servicios que no son captadas por las estimaciones oficiales del PIB.

 

 

Gráfico Nº 3:

Comparación Internacional Economía Informal

                         Fuente: Elaboración propia, Banco Central, Schneider F.

 

 

b) Educación

En las últimas 4 décadas la educación promedio en términos de escolaridad, se ha incrementado significativamente. A comienzos de los sesenta, la población mayor de 15 años tenía cerca de 5 años de escolaridad promedio, mientras que en el año 2000 superaba los 8 años (Barro y Lee 2000). Los estándares actuales se encuentran entre los más altos de América Latina, pero se comparan pobremente en cuanto a calidad con los países de Asia y la OECD, como lo demuestran los resultados de las pruebas de literatura, ciencias y matemáticas de los últimos años (test de PISA). El siguiente gráfico muestra la relación existente entre Chile, L.A. y los países de la OECD en cuanto a cobertura educacional.

 

 

 

Gráfico Nº 4:

Comparación Internacional Años de Escolaridad

\s

          Fuente: Elaboración propia en base a Fuentes y Mies (2005) y Banco Mundial.

 

En términos de cobertura, el país está sobre L.A. y tiende a converger hacia los países de la OECD.

 

Por otro lado, al hablar de educación secundaría, la situación cambia, Chile se encuentra dentro del promedio de los países de la OECD, de hecho alrededor del 90% de los adolescentes se matriculan en la actualidad en la educación secundaría (CASEN 2000).

 

No obstante lo anterior, los resultados de test internacionales dejan al descubierto los déficit existentes en cuanto a la calidad de la educación que se entrega en Chile. Por ejemplo, el Programme for Internacional Student Assessment (PISA) muestran un rendimiento de los estudiantes chilenos inferior al de los países de la OECD.

 

 

 

 

Gráfico Nº 5:

Relación puntaje PISA 2000 y Gasto por Alumno

                 Fuente: OECD, PISA 2000.

 

De acuerdo con los resultados de PISA 2000, Chile se encuentra lejos de países como Corea o Canadá. No obstante, se debe destacar el hecho de que Chile haya comenzado a incluirse en estos test, ese ya es en sí un avance, luego se debe mejorar la calidad para converger hacia los países más desarrollados.

 

Finalmente, en cuanto a la educación superior, si bien en los últimos años la cobertura ha aumentado en forma exponencial, hay dudas acerca de la calidad de todas las instituciones de educación superior, para lo cual en el último tiempo se creó un sistema de acreditación que garantizaría la calidad de las instituciones acreditadas.

 

 Por otro lado, Chile muestra un bajo número de profesionales con grado de PHD, siendo superado por Brasil y Argentina:

 

 

Gráfico Nº 6

Comparación Internacional de Nº de Graduados con PHD (2004).

 

        Fuente: Brunner, et. Al, 2005.

 

La información que se utiliza en el cálculo de indicadores en el área de educación proviene del estudio de Brunner (2005) basados en datos del Banco Mundial y del WDI.

 

c) Salud

De acuerdo con indicadores demográficos, en las últimas décadas la población en Chile ha ido creciendo a tasas decrecientes. De un promedio anual de 2,1% en los sesenta, pasó a 1,6% por año en el período 1982-1992 y a 1,2% en los años 1992-2002, crecimiento similar al observado en otras economías de ingreso medio-alto y levemente inferior al de las economías latinoamericanas.

La edad promedio de la población va en aumento, lo cual corresponde al resultado de un lento crecimiento de la población junto con un aumento en la esperanza de vida al nacer. En cuanto a la  mortalidad y nutrición infantil, Chile sobresale entre sus pares regionales y de ingreso similar y muestra resultados más bien parecidos a los que exhiben las economías de alto ingreso.

Cuadro Nº 3:

Indicadores Demográficos y de Salud 1995-2001

 

 

 

 

 

Indicadores

Chile

América Latina

Economías de Ingreso

Economías de

 

 

 

medio-alto[11]

ingreso-alto

Población (Mill)

15,4

 

 

 

Crecimiento de la población

1,3

1,5

1,3

0,7

Esperanza de vida al nacer (años)

76

71

72

78

Instalaciones sanitarias (% población con acceso)

93

77

 

 

Mortalidad infantil (por 1.000 nacidos vivos)

10

28

23

5

Malnutrición infantil (% de niños bajo 5 años)

1

9

9

-

Camas de hospital (1.000 hab.)

3

2

3

7

Fuente: Elaboración propia de acuerdo con datos de Fuentes y Mies (2005).

 

Las políticas de salud de las últimas tres décadas han sido exitosas en mejorar los indicadores de salud. Esto se refleja por ejemplo en la esperanza de vida al nacer, que se incrementó desde 62 años en 1970 a 76 años en el 2002.

 

 En términos del gasto total en salud per capita, Chile presenta un gasto mayor al del promedio de las economías latinoamericanas pero menor a las de sus pares de ingreso similar y representa cerca del 60% del gasto promedio mundial en salud. En dólares corrientes del año 2001, el gasto por persona en Chile fue de USD 303 frente a USD 255 en América Latina, USD 357 en los países de ingreso mediano-alto, USD 2,841 en los países de alto ingreso y USD 500 en el mundo.

 

Los datos que se utilizan para Chile en el presente trabajo, se basan en el trabajo de Fuentes y Mies, con datos del Banco Mundial y WDI.

 

d) Infraestructura

La importancia de la provisión de los bienes públicos productivos para el crecimiento ha sido destacada en diversos estudios tales como Barro (1990), Calderón y Servén (1994), Easterly y Rebelo (1993), entre otros. La infraestructura ingresa como insumo en la función de producción, incrementando la productividad total de los factores y además complementa a la inversión privada.

 

Una de las medidas tradicionalmente utilizadas corresponde al número de líneas telefónicas por habitante. Al respecto, en los últimos años las líneas telefónicas han ido creciendo más lentamente que la telefonía móvil, por lo que considerar solamente  las líneas telefónicas podría subestimar el nivel de infraestructura en Chile.

Gráfico Nº 7:

Cobertura de Telefonía

 

\s

            Fuente: WDI, 2004.

 

En términos de líneas telefónicas, Chile se encuentra al mismo nivel de Argentina, Brasil y sobre México, y lejos de países de la OECD como Estados Unidos y Nueva Zelanda. En términos de telefonía móvil, Chile muestra un desarrollo por encima de Latinoamérica. Además se aprecia una mayor importancia de la telefonía móvil en relación a las líneas telefónicas, aunque sigue estando lejos de los países de la OECD.

 

Otras variables relevantes utilizadas para medir el nivel de infraestructura son la red de caminos y el consumo per capita de electricidad. Adicionalmente, para medir la calidad de la infraestructura se utiliza el porcentaje total de caminos que se encuentran pavimentados:

Cuadro Nº 4:

Comparación Internacional de Medidas de Infraestructura

 

País

Red de Caminos (%)[12]

Caminos Pavimentados

Consumo per capita

 

 

(% del total de caminos)

de Electricidad (KWH por hab.)

Chile

10,6

19

2,309

Latino América y el Caribe

15

27

1,474

Argentina

7,9

29

1,938

Brasil

20,4

6

1,817

México

17,3

33

1,57

Países de Ingreso Medio Alto

18,2

51

2,17

Este Asiático y del Pacífico

14,2

21

698

Promedio Mundial

21,3

43

2,111

Estados Unidos

68,8

59

12,092

Nueva Zelanda

34,4

62

8,426

Fuente: Banco Mundial, WDI 1999.

 

La infraestructura de caminos al año 1999 es deficitaria, en calidad y cantidad si se compara con su equivalente de grupo de ingresos (países de ingreso medio-alto) y con otros países Latinoamericanos. El 10,6% de caminos de caminos respecto a la superficie contrasta con el 18,2% que presentan los países de ingreso medio-alto. En el porcentaje de caminos pavimentados la diferencia es aún mayor, Chile está bajo el promedio mundial.

 

En cuanto al consumo de electricidad, Chile presenta mayores niveles que su grupo de referencia, esta sobre el promedio mundial, pero dista bastante de los países más desarrollados.

 

En cuanto al cálculo de los indicadores necesarios para el presente estudio, la OECD utilizó datos del Banco Mundial y del Environmental Risk Intelligence (BERI). Fue difícil encontrar algo equivalente para Chile, por lo que se utilizó como proxy un promedio entre las mismas variables de infraestructura utilizadas por BERI: telefónica,  caminos y tecnología; y se normalizó a los datos de la OECD. 

 

3.1.3.- Indicadores Musgravianos

Los indicadores denominados “Musgravianos” corresponden a los que tradicionalmente se analizan para determinar la situación macroeconómica de los países. En este trabajo, estos indicadores se desagregan en 3 subindicadores: distribución del ingreso, estabilidad y performance económico.

 

a) Distribución

Se entenderá por índice de distribución, al ingreso del 40% más pobre de la población. Si bien como se apreciará más adelante, los resultados macroeconómicos de Chile han sido sobresalientes en las últimas décadas, una de las debilidades es la distribución del ingreso. De hecho, como se pudo apreciar en el capítulo anterior, el coeficiente de Gini es de alrededor del 0,57, uno de los peores en el mundo.

 

b) Estabilidad

La estabilidad (macroeconómica) se asocia a qué tan fuertes son las fluctuaciones de los ciclos económicos. A medida que las economías son más sólidas, se observa una mayor estabilidad y menores fluctuaciones en las variables macroeconómicas. En las economías emergentes se observan mayores fluctuaciones, altos crecimientos en etapas de boom económicos y caídas fuertes en el producto en crisis.

En el presente trabajo, la estabilidad macroeconómica se entenderá como el promedio de las siguientes variables:

-Coeficiente de variación del PIB.

-Inflación (promedio 10 años)

 

c) Performance Económico

Finalmente, el desempeño macroeconómico, se asocia con el PIB, PIB per cápita, el desempleo, déficit fiscal, cuenta corriente, etc. Aquí se utilizará como proxy de este indicador el promedio de las siguientes variables:

-PIB per cápita

-Crecimiento del PIB (promedio 10 años)

-Desempleo (promedio 10 años)

 

A continuación se presentan algunos de los principales resultados chilenos de indicadores Musgravianos en las últimas décadas:

 

Cuadro Nº 5:

Desempeño Macroeconómico de Chile

 

 

 

 

 

 

 

 

año

PIB per cápita

Crecimiento del PIB

Inflación

Desempleo

Pobreza

Coeficiente de Gini

 

 

Mill $2003

 

 

 

 

 

 

1990

1,99005845

0,76326851

25,9

6,7

38,6

0,58

 

1992

2,294052079

9,822628044

15,6

7,8

32,6

0,56

 

1994

2,540317946

7,886431612

11,5

6,5

27,5

0,57

 

1996

2,859968588

2,777124237

7,4

6,2

23,2

0,56

 

1998

2,916957045

0,107796577

5,1

9,2

21,7

0,58

 

2000

2,941484766

5,203637839

3,8

9

20,6

0,58

 

Fuente: Elaboración propia en base a información del Banco Central, CASEN.

 

Los resultados son notables, el PIB per cápita se ha incrementado en un 50% entre 1990 y el año 2000, la inflación se ha reducido en un 582% en el período y la pobreza se ha reducido casi a la mitad. No obstante lo anterior, el desempleo permanece en niveles similares y la distribución del ingreso no ha mejorado.

En términos internacionales, el siguiente cuadro muestra la situación relativa de Chile respecto a la OECD (año 2000).

Cuadro Nº 6:

Desempeño Macroeconómico 1990s

 

 

 

 

 

 

año

Ingreso per cápita

Crecimiento del PIB

Inflación

Desempleo

 

 

US$[13]

 

 

 

 

Chile

8.498,00

7,80

9,40

9,00

 

Promedio OECD

25.143,04

2,75

3,17

7,76

 

Grecia

15.250,00

2,30

11,10

9,50

 

España

18.230,00

2,70

6,00

19,60

 

Portugal

16.590,00

2,80

4,20

5,60

 

Italia

22.890,00

1,60

4,20

10,70

 

Estados Unidos

35.030,00

3,20

3,00

5,80

 

Fuente: Elaboración propia en base a información de la OECD, Word Bank, y

Banco Central.

 

 

Si bien los resultados de Chile en los últimos años han sido buenos, aún estamos lejos de los países de la OECD. Por ejemplo, el ingreso per cápita de Estados Unidos es alrededor de 4 veces el chileno.

 

Donde mejor esta Chile, es en cuanto al crecimiento del PIB ya que Chile creció en promedio casi a un 8% durante la década pasada, muy por sobre el promedio de la OECD (2,75%). En relación con la inflación el promedio de la OECD fue de 3,17% muy inferior al presentado por Chile (9,4%). No obstante lo anterior, en la actualidad la inflación se ubica en torno al promedio de la OECD.

 

Finalmente, el desempleo es superior al promedio de la OECD, pero es inferior al de países como España e Italia.

Si consideráramos datos de Chile posteriores al año 2000, en general nos acercaríamos más a los países de la OECD (a excepción del ingreso per cápita).

 

3.2.- Calidad del Sector Público (CSP)

 

La siguiente tabla muestra el indicador CSP para los años 1990 y 2000 de acuerdo con algunos de los indicadores mencionados anteriormente (metodología del European Central Bank):

 

Cuadro Nº 7:

Calidad del Sector Público año 2000

Fuente: Elaboración propia en base a ECB-Working Paper N° 242-Julio 2003.

 

El indicador de calidad del sector público corresponde a la suma de los indicadores de oportunidad y los indicadores musgravianos. Se asume que todos los subindicadores tienen la misma importancia, por lo que CSP corresponde al promedio simple de los 7 subindicadores. Se calculó el indicador para los países de la OECD y Chile para el año 2000.

 

El indicador de calidad si bien muestra diferencias entre los países de la OECD, no son extremas. Los países con mejores resultados son Suiza (administración e infraestructura), Japón (educación), Islandia (salud), Austria (distribución del ingreso), Noruega (estabilidad económica) y Luxemburgo (performance económico). Al realizar un ranking de acuerdo con el indicador CSP, Luxemburgo se ubica en primer lugar, seguido de Japón, Noruega, Austria, Holanda y Suiza.

3.2.1.- Chile

Al indagar en el resultado de cada subindicador se aprecia que Chile se ubica en el lugar N° 24 (último), pero en un nivel similar al de Grecia, Portugal e Italia, encontrándose lejos de los que tienen los resultados más altos, tales como Luxemburgo (1,21) o Japón (1,14).

 

Cuadro Nº 8:

Indicadores de Calidad

Fuente: Elaboración propia en base a ECB-Working Paper N° 242-Julio 2003.

 

Tomando como referencia a Japón, los subindicadores más altos que se obtienen corresponden a administración, educación y el desempeño económico. No obstante lo anterior, aunque a priori parecen “buenos” resultados, al analizar la posición relativa en cada área se aprecia que, en administración Chile se ubica en el lugar 18, en educación en el penúltimo lugar. En esta área, si bien la cobertura es superior al promedio de la OECD, la calidad (PISA 2000) es deficiente en relación a la OECD, por lo que en ese ámbito se deberían focalizar las políticas públicas.

 

 El único resultado “realmente bueno” en cuanto a calidad corresponde al desempeño económico, en que Chile se ubica en el 3er lugar, superando incluso a Japón (N° 2 a nivel general en indicador de calidad).

 

Los peores resultados se obtienen en distribución del ingreso, infraestructura y estabilidad. En cuanto a la distribución, Chile se ubica en el último lugar (excluyendo a Luxemburgo e Islandia) que no registran datos.

 

En la estabilidad, Chile se ubica en el último lugar, debido a la alta variabilidad registrada por el PIB en la década pasada y a que los niveles de inflación aún eran altos.

 

No obstante lo anterior, la alta variabilidad en el caso chileno se produjo por pasar de altas tasas de crecimientos en la primera parte de los 90´s a crecimiento más moderado en la segunda parte de la mencionada década.

 

En infraestructura, por una parte, el país tiene buenos índices en cuanto a las líneas telefónicas y telefonía móvil, pero aún hay un déficit importante en cuanto a los caminos.

De acuerdo con el proyecto País del Colegio de Ingenieros, la inversión necesaria y urgente para evitar los actuales mayores sobre costos o pérdidas económicas por insuficiencia o carencia de infraestructura es de alrededor de US$ 2.200 millones al año, representando el 3% del PIB.

No obstante lo anterior, desde el año 2000 en adelante se ha avanzado bastante en este ámbito, por lo que si se calculara este indicador de infraestructura se esperaría una importante mejora en relación a lo observado en la década anterior.

 

3.3.-  Eficiencia del Sector Público (ESP)

 

El gasto público como porcentaje del PIB puede ser asumido como un reflejo del costo de oportunidad de la calidad del sector público estimada anteriormente. El gasto público total se puede desagregar sectorialmente en variables tales como gasto en   bienes y servicios, transferencias, gasto en educación, salud, inversiones, etc. El siguiente cuadro presenta información sobre la distribución del gasto público para las décadas de los 80´s y los 90´s:

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Cuadro Nº 9:

Gasto Público como % del PIB

 

Fuente: Elaboración propia en base a ECB-Working Paper N° 242-Julio 2003, Dipres.

 

El gasto público presenta importantes diferencias entre países, el país con un menor gasto público en la década de los noventa fue Estados Unidos, con un 34,5% del PIB, en contraste con Suecia, que fue el país que mostró un mayor gasto público (63,5%).

 

Los países en vías de desarrollo muestran un nivel de gasto bastante inferior al observado en los países de la OECD, Chile tiene un nivel de gasto público de alrededor del 22% del PIB (Gobierno Central).

 

 

 

 

Gráfico Nº 8:

Relación Indicador CSP y Gasto Público

 

Fuente: Elaboración propia en base a ECB-Working Paper N° 242-Julio 2003, Dipres.

 

El gráfico muestra la relación entre el indicador CSP y el gasto público de los países de la OECD y Chile para el año 2000. Destacan los países que con un menor nivel de gasto son capaces de lograr mejores resultados: Estados Unidos, Japón y Luxemburgo. Si bien, Chile tiene un bajo nivel de gasto público, muestra el mas bajo indicador CSP.

 

En cuanto a la relación calidad del gobierno y nivel de gasto público, Chile se ubica en un nivel similar a Grecia, Portugal e Italia, con un menor nivel de gasto que esos países.

 

A continuación se incluirá la variable gasto público en el indicador desarrollado en la sección anterior. Se definirá el indicador Eficiencia del Sector Público (ESP) para el país i de la siguiente forma:

ESPi = CSPi

             GPRi

 

Donde GPRi representa el gasto público relevante asociado, por ejemplo de infraestructura es el gasto público en inversiones.

Por lo tanto, el indicador para el país i con j áreas sería:

CSPi   =    SCSPij

GPRi               GPRij

 

La tabla muestra los resultados obtenidos para los países de la OECD en el año 2000, incluyendo en el listado a Chile.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Cuadro Nº 10:

Eficiencia del Sector Público año 2000

 

Fuente: Elaboración propia en base a ECB-Working Paper N° 242-Julio 2003.

 

Para obtener esta tabla, los datos han sido normalizados en el promedio de la OECD (promedio OECD = 1) y el gasto público se ha dividido en 6 áreas relacionadas con los subindicadores contenidos en el indicador CSP. El gasto público en bienes y servicios (gasto operacional)  se asocia con la eficiencia de la administración pública; los indicadores de salud y educación se asocian con sus respectivos niveles de gasto público.

 

 De manera similar, el gasto en transferencias sociales es una buena aproximación del gasto público destinado a la igualdad en la distribución del ingreso, y la inversión pública se puede asociar con la calidad de la infraestructura. El gasto público total puede ser usado como proxy para medir la eficiencia (o ineficiencia) del gobierno en sus esfuerzos por la estabilización macroeconómica, y dado que este gasto se financia en parte con impuestos distorsionadores, el gasto público total puede ser utilizado como proxy para medir la eficiencia del Estado en el performance económico.

 

En el caso de Chile, la mayor parte de las variables del gasto se asocian con el gobierno central, ya que es difícil encontrar datos funcionales del gasto total (por ejemplo gasto en educación, salud, etc.). No obstante lo anterior, los resultados no debieran variar significativamente si se incluyeran datos del gasto total del gobierno, dado que el gasto total del gobierno general como % del PIB representa alrededor del 25% (no es una diferencia significativa).

 

El país que presenta una mayor eficiencia es Japón, seguido por Suiza, Australia y Estados Unidos. Estos países tienen un nivel de gasto inferior al promedio de la OECD. Por otra parte, dada la definición del indicador, en los últimos lugares se ubican en general países con altos niveles de gasto público: Francia, Suecia e Italia.

3.3.1.- Chile

Dada la definición del indicador, éste favorece a los países que utilizan un menor nivel de gasto público para alcanzar sus resultados. En ese sentido, los resultados son sorprendentes para Chile (país que presenta un nivel de gasto bastante inferior al presentado en promedio por los países de la OECD). Por lo anterior, Chile mejora su posición relativa al compararse con los países más desarrollados, alcanzando el 6to lugar.

 

Este resultado se corrobora con el ranking de competitividad internacional, donde Chile ocupa en la actualidad el lugar Nº 22 (año 2004). La diferencia entre el lugar que obtiene Chile en este ranking (6) y el de competitividad puede ser atribuida en parte que en este último además se incluyen otros países como los del este asiático:

Gráfico Nº 9:

Índice de Competitividad 2004

 

                         Fuente: The Word Competitiveness Report 2004-2005, Word

                                 Economic Forum.

 

Si bien, a nivel global Chile se ubica en el 6to lugar superando a potencias tales como Reino Unido, Canadá o Alemania, es conveniente ver en detalle la distribución del indicador de eficiencia y la ubicación relativa de cada subindicador, utilizando como referencia a Japón (N° 1 en este ranking):

 

 

 

 

Cuadro Nº 11:

Indicadores de Eficiencia

Fuente: Elaboración propia en base a ECB-Working Paper N° 242-Julio 2003, Dipres.

 

No obstante el resultado global de la eficiencia, hay áreas fuertes y otras débiles. Los mejores resultados se obtuvieron en educación, salud, y las áreas económicas. En educación, si bien en calidad falta para acercarse al promedio de la OECD, estos resultados se alcanzan con un gasto público en educación que representa alrededor del   75% del realizado en la OECD. Algo similar ocurre en salud, donde los índices de calidad se alcanzan con recursos que representan alrededor del   50% del usado en la OECD.  En estas áreas los incrementos de gasto deben ir acompañados de procesos de evaluación de resultados, a fin de garantizar incrementos en la calidad. En el caso de la educación es primordial la capacitación de los profesores y en la salud, el mejoramiento de la gestión. Por lo que si bien los resultados arrojan altos niveles de eficiencia en estas áreas falta mucho por hacer en cuanto a calidad.

 

En lo anterior hay un contrasentido, ya que para mejorar los estándares de calidad, da la sensación que se debe incrementar el gasto público, hasta acercarnos al nivel existente en los países de la OECD. Este aumento del gasto significará mejorar en el ranking de calidad y bajar en el de eficiencia.

 

 

 

 

IV.     CONCLUSIONES

 

Actualización Datos

En el presente trabajo se propone una metodología para evaluar el gasto público mediante indicadores de calidad y eficiencia. Para ello, se utilizó   como referencia el trabajo del European Central Bank (2003), realizándose los cálculos para Chile con datos del año 2000, y se comparan los resultados de este país, respecto de la OECD. Queda pendiente la actualización de estos datos, para analizar si hay una relación entre las herramientas de gestión desarrolladas por la Dipres y el resultado de los indicadores de calidad y eficiencia del gasto en años más recientes. Se esperaría que en los últimos años, en que se han desarrollado nuevas herramientas de gestión pública y financiera, esto se reflejara en una mejor calidad del gasto, y por ende una mejor posición relativa de Chile respecto a la OECD.

 

Chile respecto a la OECD

¿Chile esta cerca o lejos de la OECD?.

Si bien los resultados del indicador de calidad ubican a Chile en el último lugar del ranking OECD, se encuentra en un nivel similar al de Grecia, Portugal e Italia. Por otro lado en términos sectoriales hay áreas en las que Chile está mejor posicionado que en otras:

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Gráfico Nº 10:

Resultados de los Indicadores de Calidad y Eficiencia del Estado Chileno

 Fuente: Elaboración propia en base a ECB-Working Paper N° 242-Julio 2003,  Dipres.

 

El eje X mide los subindicadores de calidad y el eje Y los subindicadores de eficiencia. Chile en cuanto a calidad, si bien fue el último en el ranking de la OECD, se deben tener en cuenta 3 elementos:

-La varianza entre los resultados de los distintos países de la OECD es baja, por lo que las diferencias entre ellos son pequeñas.

-Si bien Chile quedó al final de la lista, la diferencia con el promedio de la OECD no es alta: 0,8 versus 1. Japón registró un  1,1 (N° 2 del ranking).

-Chile está al mismo nivel de Grecia, Portugal e Italia.

 

En las áreas en las que mejor se posiciona Chile en calidad son educación, administración y el desempeño económico. En esta última área Chile solo es superado por Luxemburgo e Irlanda. En cuanto a la educación si bien el resultado pareciera bueno a primera vista, es malo en términos relativos, ya que se ubica en el penúltimo lugar según ese parámetro. Lo anterior se debe a que educación consideró 2 áreas: cobertura en educación secundaria, donde Chile superó al promedio de la OECD (90% de cobertura), pero le fue mal en calidad de acuerdo con PISA 2000, ya que Chile obtuvo un rendimiento mas bajo que el promedio la OECD.

 

En cuanto al indicador de eficiencia, los resultados para Chile, son sorprendentes, ubicándose en el 6to lugar, desplazando a países como Reino Unido o Alemania.  Este resultado se explica por el bajo nivel de gasto público chileno en comparación con el promedio de la OECD (22% Gobierno Central de Chile versus 45% OECD). Lo anterior quiere decir que Chile es capaz de lograr resultados similares a los de la OECD con la utilización de menos recursos.

 

No obstante el resultado global de la eficiencia, hay áreas fuertes y otras débiles. Los mejores resultados se obtuvieron en educación, salud, y las áreas económicas. En educación, si bien en cuanto a calidad falta para acercarse al promedio de la OECD, los logros actuales de cobertura se alcanzan con un gasto público en educación que representa alrededor del   75% del realizado en la OECD. Algo similar ocurre en salud, donde los índices de calidad se alcanzan con recursos que representan alrededor del   50% del usado en la OECD.  En estas áreas los incrementos de gasto deben ir necesariamente acompañados de procesos de evaluación de resultados, a fin de garantizar incrementos en la calidad. En el caso de la educación es primordial la capacitación de los profesores y en la salud, el mejoramiento de la gestión. Por lo que si bien los resultados arrojan altos niveles de eficiencia en estas áreas falta mucho por hacer en cuanto a calidad.

 

Las áreas más débiles en cuanto a eficiencia son infraestructura y la distribución del ingreso. En el caso de la infraestructura hay que considerar dos elementos, el primero es que en los últimos gobiernos, ha habido grandes avances, por lo que seguramente ese indicador ha mejorado en la actualidad. El segundo elemento es que hay que considerar la geografía de Chile, que no favorece el desarrollo de la red vial (es país largo y lugares donde no es fácil asfaltar).  De acuerdo con el proyecto País del Colegio de Ingenieros, la inversión necesaria y urgente para evitar los actuales mayores sobre costos o pérdidas económicas por insuficiencia o carencia de infraestructura es de alrededor de US$ 2.200 millones al año, representando el 3% del PIB.

 

Finalmente, se debe considerar 3 elementos:

 

      Este trabajo se basa exclusivamente en la metodología del European Central Bank. Por ejemplo, se pondera de la misma forma todos los indicadores, lo cual podría ser cuestionable, se podría pensar que la distribución del ingreso debiera tener una ponderación mayor que otros indicadores. Además, esta metodología no considera otras variables tales como innovación, calidad de la educación superior, entre otras.

 

      De acuerdo con la literatura (por ejemplo Tanzi, Vito y Schuknecht Ludger, 1999), los países de la OECD no son tan eficientes en cuanto al gasto público, ya que 2/3 de este se destinaría a funciones que no son propias del Estado, por lo que es excesivo el nivel de gasto observado en estos países.

 

      Los incrementos en el gasto deben ir acompañados de evaluaciones de gestión y de resultados, de forma de garantizar la eficiencia en el uso de los recursos.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

V.      BIBLIOGRAFÍA

 

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[1] Vito Tanzi, 1999.

[2] Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico.

[3] Esta metodología fue desarrollada en el Working Paper N° 242 denominado “Public Sector Efficiency: An Internacional Comparison”, de los autores Antonio Alfonso, Ludger Schuknecht y Vito Tanzi, en julio del año 2003.

[4] World Development Indicators, Banco Mundial.

[5] Se agradecen los comentarios y sugerencias a este capítulo de Marianela Armijo, Sergio Castillo, José Inostroza, Mario Waissbluth y Gastón L´Huillier.

[6] Public Sector Efficiency: An Internacional Comparison, Antonio Alfonso, Ludger Schuknecht y Vito Tanzi. Working Paper Series, European Central Bank (Julio 2003).

[7] World Development Indicators, Banco Mundial.

[8] Musgrave R. Economista, autor de “The Theory of Public Finance: A Study in Public Economy, 1959.

[9] Se determina en base a las percepciones del grado de corrupción por parte de las personas de negocios, analistas de riesgo y público en general.  El indicador fluctúa entre 0 (muy corrupto) y 10 (poco corrupto).

[10] Institute for Management Development.

[11] Economías de ingreso medio alto corresponden a aquéllas cuyo ingreso per capita se encontró entre

US$2,976 y US$9,205 en el 2001 (Banco Mundial, WDI).

[12] La red de caminos mide la longitud total de caminos en kilómetros dividido por el área de cada país en kilómetros cuadrados.

[13] Chile: Promedio 1996-2001.